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martes, 28 de febrero de 2017

LOS 4 MIEDOS QUE LLEGAN AL EMPRENDER

Cuando Emprendemos un negocio es natural sentir miedo pues estás frente a lo desconocido y al final de cuentas nadie tiene el éxito asegurado. Llegan las dudas, la incertidumbre, el temor respecto si a la decisión que estás tomando es la correcta. El miedo nos frena, nos estanca. Cualquier persona que inicia un negocio podrá decir que ha sentido alguno (o todos) los siguientes miedos.
1. ¿Y si me critican? 
Esta es una de las principales preguntas que vendrán a tu cabeza al momento de emprender, tenemos miedo a la crítica porque en el fondo (y muchas veces en la superficie también) estamos preocupados por lo que los demás piensan o dicen de nosotros. Debes tener claro que la crítica estará presente, pero deberás considerar la crítica constructiva y no la destructiva, ya que con ella podrás mejorar tus puntos débiles para poder crecer como emprendedor.
2. Miedo a que tu familia no esté de acuerdo 
¿Dejar tu empleo seguro y emprender un negocio? Muchos pegará el grito en el cielo, especialmente en tu familia, los que más te aman generalmente son los primeros que van a atacarte, y claro que no contar con la aprobación de los más queridos y cercanos causa miedo, sin embargo lo más importante es el sueño que tienes de emprender, así que agradece a tu familia que quiera “protegerte del peligro” de abandonar tu zona de confort y ¡sigue adelante!
3. Miedo a perder dinero 
Emprender significa invertir recursos: tiempo, energía, y evidentemente dinero. Invertir también significa riesgo y es por ello que se siente miedo al riesgo de perder dinero. Muchos grandes hombres de negocios han quebrado en sus primeros intentos, pero no se desaniman y siguen, lo importante es aprender la lección. Es probable que alguna vez pierdas dinero, pero mide el riesgo e invierte con inteligencia en tu idea de negocio.  
4. Miedo a perder tiempo
El tiempo es el activo más importante que tenemos, por lo tanto nos da miedo perderlo. A veces es preferible perder dinero que perder tiempo. Es natural que sientas temor de fracasar, y en el intento de Emprender termines por perder tiempo, pero recuerda que debes emprender con la idea clara de hacer todo lo posible por lograr el éxito (no el fracaso) y para lograrlo deberás ser altamente productivo con el fin de no perder tiempo.
No hay forma de Emprender con éxito sin la determinación clara de enfrentar estos miedos y superarlos, la pregunta hoy es: ¿cuántos de estos miedos has sentido? ¿estás dispuesto a dar la cara y superarlos?


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martes, 13 de septiembre de 2016

¿CÓMO TE CONVIERTES EN TU PEOR ENEMIGO?


 Mucha gente tiene falta de responsabilidad por su vida y se la vive culpando a terceros, justificándose, buscando pretextos y hasta renunciando a sus sueños. Creen que el mundo está en su contra y que el “enemigo” está fuera de ellos, no dentro. El ser humano tiene infinidad de maneras de convertirse en sus propio enemigo,  hoy compartiré 5 formas de auto sabotearte y convertirte en tu adversario #1, ese mismo que puede acabar contigo.

Cuando crees que la competencia es fuera y no dentro: Pensar que la competencia está fuera de ti es un gran error de los emprendedores ya que se centran en “ganarle” a los demás y no a sí mismos. El mundo no está en tu contra, eres tú mismo quien se pone trabas para tu crecimiento cuando no decides tomar acción y desarrollar las habilidades o talentos que te llevarán al éxito. Compite todos los día contigo mismo, cambia lo de dentro y verás cómo el mundo de afuera también lo hace.

Cuando permites que tu vocecita te sabotee: Cada vez que le hagas caso a tu susurro mental que te dice “no puedes lograrlo” estarás convirtiéndote en tu peor enemigo. Esa lucha interna la tendrás todos los días, es muy difícil callar a la vocecita negativa que vive en ti, sin embargo tampoco es imposible, tienes que darle la batalla diaria. Si permites que la vocecita interna te gane, es un paso seguro para convertirte en tu peor enemigo.  

Cuando eres egoísta y no ayudas a los demás: Centrarte en ti mismo no te llevará muy lejos. Serás tu propio enemigo cuando te niegues a dar, ayudar y servir a los demás. Un emprendedor es una persona generosa que sabe que al dar y compartir (tiempo, esfuerzo, conocimiento e incluso dinero) está sembrando la semilla para hacer un mundo mejor y dejar su huella en él. Ayudar a los demás se te regresará, tarde o temprano.

Cuando no te retas a crecer y te quedas en tu zona de confort: Estar en la zona de confort es muy fácil y halagador, por eso se llama confort. Un verdadero emprendedor se reta a salir de ahí y ponerse incómodo, mientras que los que se convierten en enemigos de sí mismos deciden andar por el camino ya recorrido que solo les reporta comodidad y placer, pero recuerda: ¡la verdadera magia sucede fuera de nuestra zona de confort! Es por eso que necesitas sacudirte de la comodidad y empezar a tomar riesgos, dejar lo fácil para ir por lo difícil, dejar la calma y buscar un poco de tormenta que te ayude a crecer.

Cuando no eres autodisciplinado: Ser constante, consistente, perseverante y tener una voluntad férrea es sinónimo de autodisciplina. Serás tu peor enemigo cuando dejes las cosas a la mitad, cuando empieces un proyecto y no lo termines, cuando te gane la pereza y no concluyas las mil y un tareas que te demandará estar en el mundo del emprendimiento. La autodisciplina es la moneda con que se paga el éxito, en tu vida y tu negocio.


La pregunta hoy es ¿estás dispuesto a dejar de ser tu propio enemigo?

lunes, 25 de mayo de 2015

Los 5 minutos

Beeep Beeeep. Suena tu reloj despertador a las 7:00 de la mañana, estiras la mano y piensas “5 minutos más” y sigues durmiendo (o intentando dormir). Beeeb beeeep vuelve a sonar y piensas por segunda vez “otros 5” (ya van 10) e intentas de nuevo dormir, beeeeppp beeeep  beeeep, “los últimos 5” (ya van 15) y por tercera ocasión intentas dormir, lo malo es que esta vez efectivamente te quedas dormido y habrá que sumarle 20 minutos a esos 15 que ya llevabas, total: 35 minutos desperdiciados. Te levantas como alma que lleva el diablo, te das un baño rápido, no desayunas, tomas tu coche y te vas como rayo al trabajo, a la escuela, a tu negocio. 

En el camino vas pidiendo al universo que todos los semáforos estén en verde, que no haya peatones a quienes darles el paso y que el reloj checador de tu trabajo esté descompuesto. Llegas con el corazón a mil y sudando, no le das los buenos días a nadie porque no te alcanza el aliento y por fin te sientas en tu escritorio a trabajar. Prendes la computadora y cuando vas a abrir el trabajo pendiente del día anterior dices “en 5 minutos” y lo primero que haces es abrir el facebook, el twitter o tomar tu móvil y revisar tu whatsapp, y en esta cadena interminable de los 5 minutos puedes pasar el día, la semana y hasta los siglos de los siglos ¿conoces a alguien? ¿te suena familiar? Yo sí, lo vi muchos días frente al espejo, no sé tú. 

Este mundo está lleno de gente de “5 minutos”, lo hice muchas veces y no es algo de lo que precisamente me enorgullezca sin embargo encontré la varita “mágica” para cambiarlo. ¡Disciplina, una de mis palabras favoritas! Ahhhh qué palabra tan molesta para muchos, para otros tan retadora. Disciplina es igual a constancia, empeño, perseverancia, pero sobre todo yo la veo como valor para olvidarte de los 5 minutos que no le vienen bien a tu vida y enfrentar lo que haya que hacer, así sea salirte de la cama, empezar a hacer ejercicio, dejar de posponer una buena plática con tus hijos o llamarle a tus clientes para cerrar esa venta. ¿Por qué nos resulta tan difícil ser disciplinados? Porque la vía fácil es más cómoda y con menos estrés cuando tu bandera es la postergación y la pereza. 

Suma los 5 minutos que pierdes cada día y verás que se te habrá ido la vida posponiendo cosas que son importantes, la productividad personal y laboral se ve afectada por esos 5 minutos que todos creemos que “nos merecemos”. No digo que tienes que ser un robot y no dar espacio para relajarte, eso todos lo necesitamos, pero cuando tomas esos minutos como tu estilo de vida ahí sí hay mucho que perder. Suma los 5 minutos de este día y en la noche haz cuentas, ¿cuánto tiempo perdiste?

¿Por qué mejor no dices “voy a hacer 5 minutos más de ejercicio”? Voy a leer 5 minutos más, voy a estudiar 5 minutos más en internet ese tema que me interesa, voy a escuchar 5 minutos más a mi cliente para conocerlo mejor y servirle más, 5 minutos más para aprender inglés, voy a darle a mis hijos 5 minutos más ayudándoles a hacer su tarea. Suma en lugar de restar. Haz esos 5 minutos tus aliados y no tus peores enemigos. 

¿Qué vas a hacer hoy con tu tiempo? ¿sumas o restas? 

QDTC


lunes, 4 de mayo de 2015

¡Arriésgate con valor!

Esta semana quiero enfocarme en el valor del ¡valor¡ ¿qué es el valor? Una de las definiciones que nos da el diccionario es valor=cualidad del valiente. ¿Y qué es ser valiente? Vuelvo al diccionario y encuentro que valiente significa esforzado, decidido, vigoroso. 

Me he puesto a pensar también y traigo a mi memoria mis propias historias o las de mis amigos, familia, empresarios que he conocido y una gran cantidad de gente que tengo la fortuna de conocer, ¿cuántas cosas dejamos de hacer por falta de valor, de valentía, de decisión o esfuerzo? 

Este mundo está diseñado para sacar de nosotros las mejores cualidades en cualquier situación que se nos presente o que por propia voluntad decidimos vivir. Y se necesita valor para afrontar lo que nos va llegando. Valor para emprender, valor para dejar de ser un empleado, valor para casarse, para tener hijos, para hacernos un cambio de imagen, valor para terminar una relación o para iniciar una nueva, valor por todos lados. Como uno de mis grandes amigo me dijo hace muchos años “Este mundo es de los que se Arriesgan con Valor”.Sin embargo no todos están dispuestos a ponerse la armadura y salir a luchar con valor por aquello en lo que creen o sueñan. Es más fácil instalarse en una cómoda zona de confort y dejar que la vida pase sin tener el valor de tomar la responsabilidad por todo en nuestra vida. 

A mí también me ha pasado, a veces da mucho miedo tener valor. Curiosamente cuando tienes y das valor a los demás, no solo te conviertes en alguien valiente sino que también llegas a ser una persona muy valiosa para el mundo. Si enfrentas con valor tu sueño de emprender un negocio, das valor al mundo al crear una nueva empresa y ser fuente de trabajo para ti mismo y para otros, si enfrentas con valor una relación dañada con los tuyos no solo podrás rearmar esa relación sino que también valoras a los otros y a ti mismo. 

Una de las personas más valientes que conozco un día me dijo: “Alfredo, ya no pospongo las decisiones que me hagan ser feliz, quiero tener el valor de ser feliz y vivir la vida que merezco” guau! Para mi fue importante escuchar eso pues percibí el valor que tiene de enfrentarse a su vida con total responsabilidad.  

¿Cuánto valor tienes en tu vida? ¿Con cuánto valor te levantas cada mañana cuando suena tu despertador? ¿Cuánto valor tienes para seguir esa dieta que te hará perder kilos de más? ¿Cuánto valor tienes para volver a llamarle a ese cliente que antes te dijo “no” y volver a intentarlo? ¿Cuánto valor tienes para olvidarte de tu cerrazón emocional y decirles a tus hijos “te quiero, me importas”? ¿Qué estás esperando? 

Dice un proverbio griego que “mientras que el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve”. Basta de reflexionar y estar pensando “¿lo hago o no lo hago? Mejor lo intento mañana, o el mes próximo o en mi otra vida”. La gente de éxito que conozco es porque hacen del valor una palabra que viven día a día, en todo lo que hacen y para todo lo que desean. 

Mi deseo para ti hoy es que seas una persona valiente, que des valor al mundo para hacer de él un mejor lugar para ti y para todos los que andamos caminando por aquí. 

QDTC

Alfredo.

miércoles, 22 de enero de 2014

Tu disco duro no es ilimitado

Hoy quiero escribir acerca de como cuando tenemos posesiones sin sentido, nuestro disco duro mental se vuelve más lento y esto nos entorpece para tener claridad y alcanzar lo que somos en esta vida.

Muchos de nosotros, incluyéndome, pensamos que cuando acumulamos cosas materiales podremos tener abundancia, pero eso no es del todo cierto, debes aprender a hacer que las cosas fluyan, para que a ti te sigan llegando cosas mejores, esto tienes que hacerlo consciente. Si tu tienes algo que por los últimos 6 meses no usas lo mejor será hacerlo fluir y buscar un mejor lugar para esto, esta es una práctica muy sana y que nos mantiene activos y listos para jugar un juego grande y con nuevas expectativas para no rendirnos ante lo cotidiano, te saca de tu zona de confort.

Se que esto para muchos puede verse o escucharse como algo muy loco, pero si te analizas correctamente tiene mucho sentido para todos.

El Universo te regresa lo que haces, ahora si vas a sacar algo, deja fluir esto en tu vida, debes cuidar que tu emoción e intención sean muy poderosas, con un alto grado de Generosidad y deseo de ayudar a otros, para que le puedas mandar al universo la señal de HEY SEÑOR UNIVERSO AQUÍ ESTOY, esto es importante porque lo que das y como lo das es lo que recibirás en el futuro, y si lo das con enojo y envidia, el sabio universo te proveerá lo mismo.


Hay una excepción, cuando lo que acumulas tiene un sentido real y probado  de ayuda a otros, es como usar un disco duro externo, porque esta acción te engrandecerá mucho más. Pero ten cuidado en no caer en justificarte y seguir un juego mental en el que puedes decir, bueno esto "podría" servirle a alguien en el futuro y por eso lo guardo, cuando en el fondo es un gran apego que tu tienes realmente por las cosas y que no te deja seguir adelante.

La pregunta es ¿cuándo vas a mover todo lo que no has usado en 6 meses? Y ¿aquí  vas a beneficiar con tu generosidad y buena intención, entregando esto que ya no utilices?


QDTI


Alfredo